7 de mayo de 2026
Machine
Voluntario de Brasil
Vine a Ucrania no como aventurero y mucho menos como mercenario, como solemos llamarlos. Para empezar, quiero aclarar que aquí, en las Fuerzas Armadas de Ucrania, no existen empresas militares privadas ni personas que luchen sin reglas. Todo aquel que presta servicio es un militar contratado, con responsabilidades claras, un salario estable y garantías sociales.
Aprendí mucho sobre la guerra, como muchos otros, a través de internet: vídeos, redes sociales. Pero una cosa es lo que se ve en la pantalla y otra muy distinta la realidad. Llegué y terminé en la Legión Internacional de Defensa de Ucrania, primero en un batallón de entrenamiento. Luego me trasladaron a una unidad de combate, en la infantería. Participé en batallas y me convertí en explorador, ya que se ajustaba a mi experiencia y habilidades.
Lo que realmente vale la pena destacar es la actitud. Vi respeto por parte de los reclutadores, instructores y comandantes. Desde el entrenamiento básico hasta los más avanzados, todo está organizado de forma lógica y profesional.
Mi camino aquí no se trata de romance, sino de trabajo, disciplina y entrenamiento constante. El ejército ucraniano resultó estar mucho mejor preparado técnicamente de lo que esperaba. Nos entrenaron en el uso y combate de drones, medicina táctica, operaciones de asalto en la ciudad y en las trincheras. Esta es la guerra moderna, donde no solo hay que ser fuerte, sino también estar preparado y prestar atención a los detalles.
Me sorprendió gratamente el ambiente internacional. Serví junto a británicos, estadounidenses, canadienses, australianos y muchos latinoamericanos: colombianos, venezolanos, argentinos y uruguayos. Todos somos diferentes, pero la motivación es la misma. Aquí todos estamos unidos por una idea común: la libertad. Para mí, esta no es una palabra abstracta. Vine porque creo en la dignidad humana y en el derecho de las personas a defender su país.
También me di cuenta rápidamente de la importancia de adaptarse. Aprender al menos palabras básicas en ucraniano y saber inglés no es solo una recomendación, sino una necesidad para interactuar con normalidad.
Para mí, es importante que exista una cierta conexión cultural entre Brasil y Ucrania. Tenemos una gran diáspora ucraniana, especialmente en las regiones del sur. Algunas tradiciones se entrelazan, lo que contribuye a la sensación de no ser un completo extraño en este país.
Aconsejaría a quienes estén pensando en venir que tengan muy claros sus motivos. No deben venir guiados por las emociones, sino con la clara comprensión de que formarán parte de una estructura. Se requiere disciplina, ganas de aprender y respeto por el país al que se sirve.
Mi experiencia aquí es la de un ejército profesional. Es un lugar donde se exige mucho, pero también te dan la oportunidad de demostrar tu valía y formar parte de algo más grande.